Domingo 26 de Julio de 2026
  • UF: $40.844,79
  • Dólar: $946,24
  • IPC: -0,20%

Medición de la desigualdad de patrimonio en Chile

El estudio que busca medir la distribución del patrimonio en Chile representa una contribución tanto por el uso de metodologías innovadoras como por la obtención de cifras que reflejan una disminución de la desigualdad y sus causas.
Compartir en:

La aceptación de From housing gains to pension losses: Micro-macro integration to reveal wealth inequality dynamics in Chile por la revista Journal of Public Economics, constituye un logro importante para sus autores, pero en particular para Bastián Castro Nofal, quien egresó del Magíster en Economía de la FEN en 2024 y actualmente se desempeña como profesor instructor en el Departamento de Control de Gestión (DCS) de la Facultad.

La publicación en el Journal of Public Economics es, definitivamente, un gran estímulo para la carrera académica de Bastián Castro, pues se trata de una de las revistas más importantes en el área. El atractivo del estudio, dice Bastián es que “combina una pregunta importante con una metodología novedosa para un país donde existen grandes limitaciones de información. Construimos las primeras estimaciones de la distribución patrimonial chilena que son consistentes tanto con los datos de los hogares como con los agregados nacionales, combinando encuestas, registros administrativos de pensiones, cuentas nacionales e información sobre las mayores fortunas”.

Esta investigación, que fue coautoreada por Ignacio Flores y el académico FEN, Pablo Gutiérrez, es el fruto de tres años de trabajo intenso y un exigente circuito de revisiones.

Datos complejos y el rol del Machine Learning

El núcleo de esta investigación fue medir la distribución del patrimonio en el país entre 2007 y 2021, y determinar con precisión qué porcentaje de la riqueza se concentra en los deciles más ricos o en el 50% más pobre. Para lograrlo, los investigadores tuvieron que sortear la complejidad del uso de datos administrativos y el subreporte habitual de las encuestas tradicionales. El mayor desafío fue aplicar metodologías avanzadas de la literatura económica y corregir sesgos usando sofisticados modelos de machine learning, sobre todo porque era necesario imputar correctamente los fondos de pensiones.

Pero ¿cómo funciona el machine learning? Bastián Castro lo explica en palabras sencillas: “Este modelo nos permitió predecir cuánto dinero tiene acumulado una persona en su cuenta de pensiones a partir de características como su ingreso laboral, edad, género, entre otras. Para ello, lo entrenamos utilizando datos administrativos en los que observamos tanto estas características como el saldo efectivo de la cuenta previsional. Luego aplicamos el modelo a la encuesta de hogares, donde conocemos las características de las personas, pero no observamos adecuadamente sus fondos de pensiones”.

Adicionalmente, el investigador cuenta que se centraron específicamente en el uso del modelo de random forests: “Este construye muchos árboles de decisión, cada uno de los cuales realiza una secuencia de preguntas (por ejemplo, si la persona supera cierta edad o cierto nivel de ingreso) para agruparla con personas de características similares y generar una predicción. Como cada árbol utiliza una muestra y una combinación de variables ligeramente distintas, finalmente se promedian sus predicciones. Esto permite obtener resultados más estables y precisos que los de un único árbol”.

Radiografía a la riqueza en Chile

Entre sus principales hallazgos, la investigación destaca que la desigualdad de riqueza en Chile —aunque se mantiene en un nivel alto— ha disminuido levemente.

Al desglosar las cifras, Castro señala que encontraron “una concentración patrimonial muy elevada. A lo largo del período estudiado, el 1% más rico concentró entre un 31,6% y un 38% de la riqueza privada total. En 2021, el último año analizado, su participación fue cercana al 32%. El 10% más rico concentraba alrededor del 64% al comienzo del período y aproximadamente el 60% al final. En contraste, el 50% más pobre poseía solamente entre un 7% y un 9% de la riqueza”.

Esta baja en la desigualdad global se asocia al incremento del valor de los bienes raíces a partir de 2014, impulsado en parte por la reforma del IVA a la vivienda. Sin embargo, los autores argumentan que la disminución habría sido aún mayor de no ser por los retiros de fondos de pensiones ocurridos durante la pandemia.

“Observamos una disminución moderada de la desigualdad durante el período. Nuestros ejercicios contrafactuales sugieren que esta evolución refleja dos fuerzas opuestas. Por una parte, el aumento del valor de las viviendas benefició proporcionalmente más al 90% inferior de la distribución y redujo la desigualdad. Por otra, los retiros previsionales disminuyeron uno de los activos distribuidos de manera más uniforme entre los hogares, contrarrestando parcialmente ese efecto e incrementando la desigualdad relativa”, argumenta el profesor instructor del DCS, y agrega un dato clave sobre el impacto de la previsión en la medición: “Los fondos de pensiones son fundamentales para esta medición. Cuando los excluimos de la definición de riqueza, la participación del 1% más rico aumenta entre 7,6 y 13 puntos porcentuales, dependiendo del año”.

En definitiva, este trabajo “muestra cómo la composición del patrimonio y determinadas políticas (como el aumento del valor de las viviendas y los retiros de fondos de pensiones) pueden modificar su distribución”, dice Castro.

Desde la FEN a París

La colaboración con sus coautores comenzó a gestarse entre 2021 y 2022, cuando Bastián Castro leyó el libro Impuestos justos para el Chile que viene, donde Gutiérrez y Flores escribieron un capítulo sobre el impuesto a la riqueza. Tras enterarse del regreso de Pablo Gutiérrez a la FEN, Castro lo contactó y le manifestó su interés por estos temas. Lo que partió como un proyecto de continuidad de aquel capítulo terminó no solo en la publicación de este paper, sino también en un equipo de investigación: el Taxes, Inequality and Mobility Lab (TIM). Liderado por Gutiérrez, este laboratorio agrupa a jóvenes investigadores y estudiantes que colaboran en proyectos sobre impuestos, desigualdad económica y movilidad intergeneracional. 

El joven investigador destaca que las herramientas adquiridas en el Magíster en Economía fueron determinantes porque aprendió a desarrollar sus capacidades en múltiples frentes, desde el uso riguroso de datos, hasta la comprensión de variables macroeconómicas complejas. Asimismo, destaca la guía de docentes como Francisco Pino y Eugenia Andreasen quienes lo apoyaron en el aprendizaje de la definición de preguntas de investigación y también a relacionarse científicamente con los evaluadores.

El éxito de su investigación no solo radica en que haya sido publicado en el Journal of Public Economics, también llevó a Bastián a cruzar fronteras puesto que su trabajo fue aceptado en la World Inequality Conference, organizada por la Escuela de Economía de París (PSE). La estadía en la capital francesa le permitió conocer a destacados expertos globales y académicos chilenos especializados en desigualdad, y que él ve como un reflejo de que “la movilidad social es algo que se vive en la academia en economía, lo que habla muy bien de la profesión”.

Al contrastar la realidad de la desigualdad patrimonial de Chile con otros países, Castro advierte que “Chile presenta una combinación bastante particular. Por un lado, la participación de la riqueza que concentra el 1% más rico es comparable a la de Estados Unidos y superior a la observada en los países europeos que analizamos. Esto muestra que la concentración en la parte más alta de la distribución sigue siendo muy elevada”. “Por otro lado”, prosigue Bastián, “el 50% más pobre posee una proporción de la riqueza relativamente alta en comparación con Estados Unidos, y similar a varios países europeos. Esto se explica, en buena medida, porque en Chile una parte importante de la política social se ha organizado mediante la propiedad privada de viviendas y cuentas individuales de pensiones. Como resultado, incluso hogares con ingresos relativamente bajos aparecen como propietarios de ciertos activos”.

No obstante, el investigador aclara que “estas comparaciones deben interpretarse con cuidado. En varios países europeos, una parte importante de la seguridad económica de los hogares proviene de pensiones públicas de reparto, vivienda social y otros servicios proporcionados por el Estado, que no se contabilizan como riqueza privada de los hogares. Por lo tanto, la mayor participación patrimonial del 50% inferior chileno no implica necesariamente que estos hogares tengan una mayor seguridad económica que sus equivalentes europeos”.

Finalmente, al dejar un mensaje para las y los estudiantes que hoy cursan programas de magíster en el Departamento de Economía y que aspiran a internacionalizar sus trayectorias, Castro señala que “la disciplina es importante, formarse en los métodos y la teoría es importante. Pero igualmente importante es ser honesto con uno mismo y buscar temas que a uno le apasionen”.