Noticias

14 Marzo, 2025

[Columna de opinión] Tiempos de campaña

Cuando la carrera presidencial definitivamente ya partió, el profesor Alejandro Micco reflexiona sobre las prioridades que deberían ser parte del debate. Sostiene que seguridad, crecimiento económico, gasto fiscal, vivienda y salud son temas que exigen definiciones claras por parte de quienes están en campaña.

Llega marzo con el inicio de la carrera presidencial, ante lo cual surge la pregunta ¿cuáles deberían ser las prioridades? dicho de otro modo, ¿sobre qué materias deberíamos pedir definiciones? 

No hay dudas que seguridad y crecimiento económico son materias prioritarias, donde muchos también exigen definiciones en temas como migración y la nula holgura fiscal. Por otro lado, es evidente que temas como vivienda y listas de espera también deben estar en la conversación.

En materia de seguridad, el desafío que enfrentamos es el populismo. Seguridad es un tema de preocupación transversal, donde existirán muchas propuestas y -por supuesto- gasto involucrado. Tomando en cuenta los desafíos que enfrentamos, la racionalización de los recursos debe ser un punto de partida. En primer lugar, debemos considerar que Chile tiene una tasa de policías por habitantes superior al promedio de la Unión Europea, y que en Chile hay 4 agentes de seguridad privada por cada policía, cuando en misma UE este número es 1 a 1. Así, en seguridad debemos evitar propuestas refundacionales, y focalizar nuestros esfuerzos en mejoras de gestión, financieras e inteligencia.

En este mismo sentido, el tema carcelario y de gendarmería parece ser más preocupante. Más allá del costo y la ubicación de cárceles, se debe evaluar si Gendarmería cuenta con la institucionalidad, los incentivos y los mecanismos de control interno (anticorrupción) necesarios para cumplir efectivamente su labor. Nota aparte es la adopción de mejoras en el resto de las fuerzas armadas dirigidas a evitar el robo de armamento.

Si el crecimiento es realmente una prioridad compartida, los candidatos deben pronunciarme sobre elementos concretos. Antes de las elecciones, se debe empujar y cerrar la ley de permisos sectoriales, y aunque más difícil, también se debe empujar la ley que racionaliza el Servicio de Evaluación Ambiental. Priorizar el crecimiento significa reconocer que los bienes que buscamos proteger no pueden considerarse en términos absolutos, como muchas veces ocurre. Regulaciones diseñadas para preservar la biodiversidad, los humedales o el patrimonio cultural tienen efectos en el empleo, la innovación y la reducción de campamentos. Debe existir una instancia o mecanismo que permita evaluar estos impactos en conjunto, o sino, se debe establecer responsabilidades de los efectos que cada regulación tiene en otros bienes que se busca priorizar.

Si un candidato, por ejemplo, quiere fomentar el hidrógeno verde, debe entender que en algún momento este desarrollo entrará en conflicto con otro bien, como la biodiversidad. ¿A qué bien se le dará el beneficio de la duda para al momento de tomar la decisión? Estas son las definiciones que realmente importan.

Es fundamental que los candidatos reconozcan la realidad fiscal del país. El actual ritmo de gasto es insostenible y tendrá altos costos para las futuras generaciones. Hoy, con la deuda existente, más del 5% de los ingresos fiscales se destinan solo a pagar intereses. En el corto plazo, no hay claridad sobre cómo aumentar los ingresos, lo que implica necesariamente reducir gasto. Esto no es fácil, pero sería un avance que los candidatos definieran con claridad su postura sobre algunos gastos que resultan simplemente inaceptables: El abuso de licencias médicas, tanto en el sector público como en el privado; la evasión en el Transantiago, y la proliferación de empleos en el sector público sin justificación, lo que ha llevado a que el concepto del “ñoqui” (cobrar sin trabajar) ya no sea solo una referencia argentina. También deben definirse acciones concretas para reducir la evasión y la elusión fiscal. Si estas no disminuyen, ¿se avanzará en eliminar el secreto bancario o en dar urgencia a la ley del beneficiario final?

En el tema de vivienda, crítico, no sólo por el tema de los campamentos y tomas, sino que también porque las nuevas familias están viendo cada día más lejana la posibilidad de una casa propia. Cada día se hace más evidente que si no mejoramos y racionalizamos los planos reguladores y los permisos de edificación, el costo de la vivienda seguirá subiendo. En este punto el proteger el bien de un hogar para todos termina muchas veces chocando con otros bienes que se busca proteger (ej. humedales). Luego es importante saber dónde cada candidato pondrá el sesgo a favor.

Por último, en salud, el tema de las listas de espera también debe ser prioridad. Primero partamos diciendo que, sólo en la última década 2014-2024, el presupuesto de salud ha crecido un 84% real, personal un 76%, y remuneraciones un 106% real; superando con creces al gasto del sector público (56%) y al crecimiento del PIB (26,5%). Por otro lado, según el informe del Instituto de Salud Pública de la UAB, la productividad ha caído un 3,8% anual en la década. Es decir, urge para evitar estas listas realizar una racionalización profunda. Hay un tema de gestión innegable, de gran magnitud, que todo candidato debiera abordar.

No hay holguras fiscales, pero esto no implica que no se puede avanzar. Hay muchos espacios donde podemos mejorar la vida de chilenas y chilenos, pero que requieren de convicción y fuerza para cambiar el rumbo pesado de varias instituciones. Asimismo, es importante tener presente que, si como ciudadanos queremos cambios, debemos hacernos parte de ellos. Debemos dejar de lado la inercia e indiferencia, y levantar la voz ante aquellas costumbres o malas prácticas -desde no pedir boleta hasta no denunciar hechos de corrupción- que erosionen nuestros esfuerzos en sacar Chile adelante.

Fuente: El Mercurio